Historia del Tai Chi Chuan

 

Leyenda sobre el origen del Tai Chi Chuan
"El pájaro miraba como un águila a una serpiente enroscada en el suelo. La serpiente miraba hacia arriba al pájaro y los dos comenzaron a luchar. Con un chillido el pájaro se abalanzó, extendiendo sus alas y batiéndolas como un abanico. La larga serpiente sacudía su cabeza, lanzándola aquí y allá, evitando las alas del pájaro. Este voló a lo alto, muy frustrado y desconcertado. De nuevo el pájaro bajó en picado golpeando con sus alas y nuevamente la serpiente se deslizaba y se movía como una flecha para estar a salvo, siempre desde una posición enroscada. La forma enroscada era como el símbolo del Tai Chi y contenía el principio de lo blando venciendo a lo duro.
A partir de la contemplación de esta escena el inmortal Chang San-feng concibió el Arte del Tai Chi Chuan."

Yang Ch'eng-fu

Orígenes del Tai Chi

Existen dos teorías
Teoría  1: Entre las dinastías Yuan y Ming, hace 600-700 años aproximadamente Chan Sang Feng vivió en el templo Shaolin. Posteriormente se fue a la Montaña Wudang donde observó el combate entre una serpiente y una grulla lo cual le sirvió de inspiración para crear el Tai Chi Chuan.
La serpiente cedía y seguía a la grulla y no la resistía directamente (no empleaba fuerza bruta). De esta manera la serpiente no perdió su vida ante la grulla. Lo duro fue controlado por lo suave.
Teoría 2: La segunda teoría es un poco más elaborada ya que se disponen de más datos. Según ésta el Tai Chi Chuan fue creado en un lugar llamado Chenjiagou (la Aldea Chen) por la novena generación de la Familia, Chen Wang Ting (1600-1680 D.C.). Se dice que el arte era externo en naturaleza, y puede haber sido influenciado por el Shaolin Tai Tzu Chuan, Hong Chuan y Tongbei Chuan.
Al parecer, Chen Wang Ting fusionó varios estilos de combate con el arte marcial practicado durante nueve generaciones (hasta ese momento) en su familia y le incorporó la teoría del Yin Yang y de los meridianos de la Medicina Tradicional China, surgiendo un nuevo sistema de combate efectivo para mejorar la salud de sus practicantes y alargar su vida.

Pasaron cinco generaciones de practicantes en la Aldea de los Chen hasta que un maestro llamado Chen Chang Xin (1771-1853) unificó y sintetizó las rutinas de mano vacía, de armas y empuje de manos atribuidas a Chen Wang Ting.


Yang Lu Chan
En la misma época en la que vivió Chen Chang Xin, existió un hombre llamado Yang Lu Chan. Yang Lu Chan era nativo del condado de Yongnian, provincia de Hebei y trabajaba en una farmacia que estaba a cargo de un hombre procedente de Chenjiagou (la Aldea Chen), provincia de Henan.
Cierta vez, uno de los socios de la farmacia utilizó un tipo de arte marcial que Yang Lu Chan nunca antes había visto, para vencer fácilmente a unos alborotadores. Debido a esto, Yang Lu Chan decidió estudiar con el dueño de la farmacia, Cheng De Hu. Él vió que Yang Lu Chan  estaba ávido de estudiar, así es que lo mandó a Chenjiagou para que buscara a la 14ta. generación de la Familia Chen, Chen Chang Xing, como su profesor.
Yang Lu Chan hizo un viaje largo y difícil hasta Chenjiagou para que Chen Chang Xing lo reconociera como su estudiante. De acuerdo a la costumbre de la familia Chen, el Tai Chi Chuan generalmente no era enseñado fuera de la familia. Luego de mucho tiempo y varias pruebas, Chen Chang Xing decide aceptarlo como discípulo, enseñándole todos los secretos del arte marcial transmitido por su familia. Para esto, Yang Lu Chan tuvo que realizar dos viajes más a la Aldea Chen, resultando en un total de 18 años de entrenamiento.
Después que Yang Lu Chan cumplió 40 años, fue recomendado para ir a Beijing a enseñar Tai Chi Chuan. En una arena de competencia preparada en la mansión de un Señor Feudal, venció a todos los retadores y su reputación aumentó. Yang Lu Chan obtuvo el apodo de “Yang el Invencible”, e hizo que el mundo de las artes marciales se frotara los ojos con la nueva visión del Tai Chi Chuan. Desde entonces, mucha gente estudió con Yang Lu Chan en Beijing. Muchos de los parientes y de los sirvientes del Emperador de la Dinastía Qing también querían recibir instrucción.
Luego, Yang Lu Chan sirvió como el jefe de los entrenadores de artes marciales para la Guardia Imperial del Emperador.
Al principio cuando Yang Lu Chan estaba estudiando, su propósito era principalmente ser capaz de controlar al oponente y protegerse a sí mismo. Luego mientras enseñaba en Beijing, algunos de los parientes y sirvientes del Emperador no eran capaces de dominar algunos de los movimientos más difíciles. Durante esta época también notó que algunos de los enfermos y débiles que habían pasado por un periodo de práctica, se habían vuelto muy fuertes. Allí comprendió los efectos sobre la longevidad de practicar Tai Chi. Yang Lu Chan gradualmente comenzó a suprimir algunos de los golpes al suelo con los pies (zapatazos), saltos, y movimientos de descargar energía. Los movimientos fueron gradualmente cambiados para volverse más lentos con la fuerza en el interior, manteniendo aún los aspectos del arte marcial de ataque y defensa. Ahora se ajustaba mejor para que todo el mundo practicara y para que desarrollaran las funciones curativas y de fortalecimiento. El cambio en los pensamientos de Yang Lu Chan acerca del Tai Chi Chuan más tarde tendría un efecto profundo en la segunda y tercera generación de la Familia Yang.

 

Taoísmo
Sus orígenes se remontan a épocas del mítico Emperador Amarillo, constituyéndose como estructura filosófica alrededor del 604 a.c.
El taoísmo, a menudo suele ser interpretado como "vía" o "camino", más bien podría entenderse como "intuición, sensibilidad, espontaneidad, vida" o de manera más abstracta como "sentido".
La esencia de la filosofía taoísta se encuentra en el Dao De Jing (El Clásico de la Vía y su Poder, o del Camino y su Virtud, entendiendo ésta como "naturaleza propia.
El objetivo fundamental de los taoístas es alcanzar la inmortalidad, si bien, a veces no se entiende ésta literalmente, sino como longevidad en plenitud. De la misma manera, se decía que las personas que vivían en armonía con la naturaleza eran inmortales.
La antigua forma del Taoísmo era la de una corriente filosófica y no una religión, por lo que los antiguos pensadores interpretaban por "inmortalidad" el hecho de "auto superación" del propio ser en comunidad con el entorno, lo que implica buscar la superación y el progreso personal y colectivo, en base a la mutación constante que enseña el Tao.
Posteriormente, el taoísmo se mezcló con elementos del confucianismo, budismo y la religión folclórica, vale la pena destacar que esto no era valido para los antiguos pensadores taoístas como Chuang Tsé.

Principios Básicos de las disciplinas Taoístas
El respeto y custodia de la Gran Naturaleza.
La No violencia como objetivo.
La serenidad y armonía como método.
El desarrollo interior y espiritual del hombre.
El desarrollo de una existencia con vitalidad y plenitud.

El adepto al taoísmo tiene con fin principal llegar a un encuentro con el Tao, a traves de comprender la sintonía que establece con la realidad, a la cual llama Naturaleza.
Percibe a esta realidad en dos ambitos definidos: uno superficial y otro mas profundo. Este ultimo es rector y guia del anterior, habitualmente es llamado interno.
La realidad o Naturaleza es concebida por el Taoísmo como Transformadora y transformante, o sea basicamente en movimiento. Este moviento logra su plenitud al mantener la armonía, que es básicamente un equilibrio de los distintos matices que produce todo aquello que esta en movimiento. Dichos mátices son conocidos como Yin y como Yang, siendo nuestra concepción (así como la de toda escuela tradicional taoísta) que dichos aspectos de lo que se halla en el Universo fundamentalmente complementarios y no opuestos o antagónicos.
Esto descarta toda concepción de rigidez ( tipo masculino-femenino, bien-mal, positivo-negativo, etc...) que se le otorga a la idea de Yin-Yang, siempre y cuando estemos hablando de taoísmo.
Este movimiento básico (denominado T'ai Chi) con mátices Yin-Yang genera constantemente los componentes del Universo, esencialmente por medio de su energía, el Ch'i (que este aspecto primordial algunas Escuelas la denominan Ch'i Shen Li o Ch'ing Ch'i). Sus concreciones son multiples, por eso eran denominadas poeticamente como diez mil seres. De cualquier forma se puede observa sus Cinco caracteristicas comunes, conocidas como Wu Hsing, que permiten estudiar su comportamiento concreto. Las posibilidades que el tiempo va poniendo a prueba cuando los seres llevan a cabo con sus movimientos individuales son estudiados por las reglas de las Ocho posibilidades (Pa Kua), que pueden llegar combinadamente hasta sesenta y cuatro posibilidades.
Esta burda simplificación del procesos de la naturaleza puede servir para entender que el Taoísta siente la necesidad de una segunda etapa de su desarrollo que es regresar a la fuente.
Esto implica el trabajo directo sobre su espiritu o Shen para lograr un estado de sincronización imperecedero con el Tao
Esta preparación que abarca al individuo entero estima la creación de ejercicios o disciplinas que permitan un acondicionamiento de la persona. La Caligrafía, la Pintura paisajistica, la musica instrumental, el T'ui Na, y el Tai Chi Chuan, pueden ser entre otras herramientas utilizables para lograr un estado efectivo de perceptibilidad interior de esta naturaleza Universal, cuyo sentido inaprensible denominamos arbitrariamente Tao

¿Qué es el Tao?
El Taoísmo establece la existencia de tres fuerzas: una pasiva, otra activa y una tercera, conciliadora. Las dos primeras se oponen y complementan simultáneamente entre sí, es decir que son interdependientes de manera absoluta y funcionan como una unidad. Son el Yin (fuerza pasiva/sutil, femenina, húmeda.) y el Yang (fuerza activa/concreta, masculina, seca.). La tercera fuerza es el Tao, o fuerza superior que las contiene.
El significado más antiguo que existe sobre el Tao dice: "Yi Yin, Yi Yang, Zhè Wei Tao", es decir, "un aspecto Yin, un aspecto Yang, eso es tao".
Así, aunque representan dos fuerzas aparentemente opuestas, forman parte de una única naturaleza.
La igualdad entre las dos primeras fuerzas entraña la igualdad de sus manifestaciones consideradas en abstracto. Por ello el taoísta no considera superior la vida sobre la muerte, no otorga supremacía a la construcción sobre la destrucción, ni al placer sobre el sufrimiento, ni a lo positivo sobre lo negativo, ni a la afirmación sobre la negación.

El gran taoísta Lin An define así "el camino de la felicidad":
La gran mayoría de las personas
qué vacías y mal se sienten, porque usan
las cosas para deleitar su corazón,
en lugar de usar su corazón para disfrutar de las cosas.
El Tao es "simplemente" algo que no puede ser alcanzado por ninguna forma de pensamiento humano.
El tao que puede ser denominado tao
no es el verdadero Tao

Para este algo no existe nombre, dado que los nombres derivan de experiencias; finalmente, y por necesidad de ser descrito o expresado, se lo denominó Tao, que significa "camino" o "sendero" (recto o virtuoso) que conduce a la meta.
Cuando Lao Tse habla del Tao procura alejarlo de todo aquello que pueda dar una idea de algo concreto. Prefiere encuadrarlo en un plano distinto a todo lo que pertenece al mundo. Porque el Tao "es" como el espacio vacío para que se manifieste el todo.
"Existía antes del Cielo y de la Tierra", dice, y, efectivamente, no es posible decir de dónde proviene. Es madre de la creación y fuente de todos los seres.

El tao engendró la unidad.
La unidad dio origen a las dos facetas
las cuales dieron el ser a la triada
y la triada produjo los diez mil seres.

El Tao tampoco es temporal o limitado; al intentar observarlo, no se lo ve, no se lo oye ni se lo siente. Es la fuente primaria cósmica de la que proviene la Creación. Es el principio de todos, la raíz del Cielo y de la Tierra, la "madre" de todas las cosas. Más, si intentamos definirlo, mirarlo u oírlo, no sería posible: el Tao regresa al No-Ser, ahí donde es insondable, inalcanzable y eterno.
Todas las cosas bajo el Cielo gozan de lo que es, lo que es surge de lo que no es y retorna al No-Ser, con el que nunca deja de estar ligado.
El Tao del No-Ser es la fuerza que mueve todo lo que hay en el mundo de los fenómenos, la función, el efecto de todo lo que es: se basa en el No-Ser.
El mundo de los seres puede ser nombrado con el nombre de No-Ser y el mundo de los fenómenos con el nombre de Ser. Las diferencias recaen en los nombres, pues el nombre de uno es Ser y el del otro, No-Ser, pero aunque los nombres son distintos, se trata de un solo hecho: el misterio desde cuyas profundidades surgen todos los prodigios.
Al encontrar el camino que conduce de la confusión del mundo hacia lo eterno, estamos en el camino del Tao.
El taoísmo excluye el concepto de ley y lo sustituye por el de orden. Es decir, las cosas son de determinada manera debido a que su posición en un universo en permanente movimiento les confiere una naturaleza que las obliga a ese comportamiento. Así lo explica Dong Zhongshu, filósofo chino del siglo II a.C.:
Cuando se vierte agua en el suelo ésta evita las partes secas y a va hacia las que están húmedas. Si dos troncos se colocan en el fuego, éste evita el mojado y enciende el seco. Todas las cosas rechazan lo que es distinto y siguen lo que es igual.
Del mismo modo, las cosas hermosas llaman a otras cosas en la clase de las hermosas, las repulsivas llaman a otras en la clase de las repulsivas. Esto proviene del modo complementario en que se corresponden las cosas de la misma clase. Las cosas se llaman unas a otras, lo igual con lo igual; un dragón trayendo lluvia; un abanico apartando el calor; el sitio donde ha estado un ejército, llenándose de zarzas. Las cosas, hermosas o repulsivas, tienen todas un origen. Si se cree que construyen el destino es porque nadie conoce dónde está su origen. No hay ningún suceso que no dependa para su inicio de algo anterior, a lo que responde porque pertenece a la misma categoría, y por eso se mueve.
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